{"id":82367,"date":"2016-01-06T17:33:19","date_gmt":"2016-01-06T20:33:19","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/WYCIA\/?p=55"},"modified":"2019-09-26T17:28:03","modified_gmt":"2019-09-26T20:28:03","slug":"que-se-nos-olvido-poner-en-la-agenda-de-productividad-de-proyectos-mineros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/2016\/01\/06\/que-se-nos-olvido-poner-en-la-agenda-de-productividad-de-proyectos-mineros\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 se nos olvid\u00f3 poner en la agenda de productividad de proyectos mineros en Chile? Columna de Elina Mereminskaya"},"content":{"rendered":"<p>En una de las \u00faltimas revistas de la <em>International Bar Association<\/em> (IBA), Edward Merrow, quien adem\u00e1s estuvo en nuestro pa\u00eds hace ya cerca de un a\u00f1o y medio, invitado por la Corporaci\u00f3n Chilena del Cobre (COCHILCO), present\u00f3 una serie de estad\u00edsticas referente al comportamiento en costo y plazo de diversos megaproyectos mineros.<\/p>\n<p>El profesor Merrow, una de las m\u00e1ximas eminencias a nivel mundial en estos temas, efectuando un an\u00e1lisis sobre un universo cercano a 421 megaproyectos mineros en todo el planeta, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que las desviaciones en esta \u00e1rea, en m\u00e1s del 65% de los casos, supera el 25% entre el <em>budget<\/em> o presupuesto inicial del proyecto, versus el monto en el cual termina.<\/p>\n<p>Considerando que los presupuestos en nuestra miner\u00eda para el periodo 2015-2019, seg\u00fan los datos del propio COCHILCO, se encuentran en torno a los USD 8.979 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o, siendo bastante conservadores, estamos hablando de cerca de USD 2.250 millones anuales s\u00f3lo por aumento de los presupuestos. Eso es realmente mucho dinero. Equivale a financiar parte importante de la reforma educacional completa en un solo a\u00f1o, o bien, contar con los fondos para la construcci\u00f3n de los hospitales por los siguientes 5 a\u00f1os, lo cual evitar\u00eda muchas discusiones a nivel nacional.<\/p>\n<p>Sin embargo, pareciera ser que el sector minero no le da demasiada importancia al asunto. Y resulta que hoy, en un escenario de crecimiento reducido, donde el tema de la productividad est\u00e1 en la mesa, continuamos con desviaciones de ese orden. Tal vez seguimos a\u00fan programados bajo la l\u00f3gica de una miner\u00eda de superciclo, en donde el precio de venta de los metales tiene la capacidad de cubrir cualquier ineficiencia. Desafortunadamente ese tiempo ya se fue y no podemos pretender continuar bajo la misma l\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00bfPasa la soluci\u00f3n de estas desviaciones por c\u00f3mo se est\u00e1 abordando el tema de la productividad? En parte importante, pero no en su totalidad. El concepto de productividad debiera ser m\u00e1s el resultado de ciertas acciones que un medio en s\u00ed mismo. Por suerte, ha resultado ser una especie de bandera que permite unir en un frente com\u00fan a compa\u00f1\u00edas mineras, empresas de ingenier\u00eda, constructores y proveedores, puesto que no resulta ser un tema intr\u00ednsecamente controversial, lo que en principio est\u00e1 bien, en la medida que no diluya el an\u00e1lisis de fondo y deje la conversaci\u00f3n eterniz\u00e1ndose s\u00f3lo en la capa m\u00e1s alta. Sin duda alguna todos queremos ser m\u00e1s productivos, pues nos permite producir m\u00e1s en menos tiempo y con similar o mayor calidad. Sin embargo, una agenda que ataque los factores que afectan los proyectos mineros en costo y plazo, no s\u00f3lo puede estar basado en la mejora de la productividad de la constructora o de la empresa de ingenier\u00eda a trav\u00e9s de un enfoque t\u00e9cnico, pues en tal caso se centrar\u00e1 primordialmente en la etapa de ejecuci\u00f3n de los proyectos, omitiendo otros elementos que pueden tener similar gravitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En efecto, un proyecto, cualquiera que este sea, debiera considerar factores <strong>t\u00e9cnicos<\/strong>, <strong>contractuales<\/strong> y <strong>relacionales<\/strong>. Los factores t\u00e9cnicos dicen relaci\u00f3n con los elementos necesarios para desarrollar un servicio en la manera en que este fue contratado, tales como una especificaci\u00f3n t\u00e9cnica adecuada, ingenier\u00eda de calidad, exigencias administrativas que en vez de entrabar faciliten la acreditaci\u00f3n e ingreso de los trabajadores de terceros al proyecto, suministros entregados de manera oportuna, un reglamentaci\u00f3n de seguridad inteligente y no burocr\u00e1tica, entre otros. Todos estos elementos est\u00e1n de una manera u otra dentro de nuestra idea com\u00fan de productividad; sin embargo, rara vez nos hacemos cargo de los factores contractuales y relacionales como parte integrada de este concepto.<\/p>\n<p>Los factores contractuales, a su vez, se conectan con la forma en la que el propietario define la vinculaci\u00f3n que tendr\u00e1 con su contraparte, contratista o proveedor, desde la perspectiva de las responsabilidades de una y otra. Es en este \u00e1mbito donde se definen los riesgos que cada contratante asume y la forma en la que se regulan los cambios que naturalmente todo proyecto tiene. Cuando los factores contractuales son equilibrados, el contrato en el proyecto usualmente fluye, pues cada parte entiende como justos los riesgos que acept\u00f3 y considera adecuada la forma de resolver las variaciones que se vayan produciendo. Cuando estos factores no son equilibrados, suceden varias cosas, entre las cuales me permitir\u00e9 parafrasear al profesor Merrow: en una situaci\u00f3n de mercado perfecto, el contratista no participar\u00e1 de la propuesta o incorporar\u00e1 el valor del futuro conflicto en sus partidas, y en una situaci\u00f3n de mercado imperfecto, participar\u00e1 del contrato asumiendo los riesgos, pero presentar\u00e1 un reclamo o demanda tan pronto esos riesgos ocurran. En ambos casos el proyecto pierde y el presupuesto se dispara, pero como se puede apreciar, no directamente por un problema t\u00e9cnico, sino que <em>por la valorizaci\u00f3n del potencial riesgo que nadie quiere asumir<\/em>.<\/p>\n<p>Finalmente, no es posible desatender los factores relacionales, que cubren y al mismo tiempo complementan los aspectos t\u00e9cnicos y contractuales. Para ejemplificar el asunto de manera simple, basta solo con hacer presente que no sirve de nada contar con bases de contrataci\u00f3n equilibradas y una buena informaci\u00f3n de proyecto si quien tiene que hacerse cargo de gestionarlo piensa que su ganancia est\u00e1 en perjudicar a su contraparte, sea mandante, contratista, ingeniero o proveedor; o bien, aprovecharse de la fuerza que un contrato le da o los resquicios que descubra en el mismo, punto sobre el cual en este \u00faltimo tiempo se ha producido una importante proliferaci\u00f3n de expertos, bajo la falsa capa de especialistas en claims o gesti\u00f3n contractual. Aqu\u00ed, el problema tiene que ver con <em>la gesti\u00f3n de las confianzas<\/em>, asunto sobre el cual nunca he visto que una agenda de productividad se haga cargo.<\/p>\n<p>En resumen, es una estupenda idea que todos los involucrados (o al menos algunos de ellos), est\u00e9n trabajando en una carta de navegaci\u00f3n orientada en que, a trav\u00e9s de la mejora en la productividad, disminuyan los costos y plazos de los proyectos mineros. Sin embargo, este proceso tiene algunos puntos que hoy no est\u00e1n en la mesa. En primer lugar, la conversaci\u00f3n hoy solo ha involucrado a los due\u00f1os y gerentes de los actores participantes, sin participar cabalmente a los rangos que vienen a continuaci\u00f3n, con lo cual la permeabilizaci\u00f3n de cualquier agenda no resulta eficiente. Y en segundo t\u00e9rmino, la conversaci\u00f3n se ha centrado en aspectos meramente t\u00e9cnicos o, en el mejor de los casos, considerando los factores contractuales y relacionales como el hermano pobre de esta mesa. En la medida que exista una visi\u00f3n integrada sobre la agenda, que considere tanto el involucramiento de quienes ejecutan los proyectos, como asimismo, la incorporaci\u00f3n de los factores contractuales (que muchas veces se dejan voluntariamente fuera) y relacionales (vinculados a la gesti\u00f3n y reforzamiento de las confianzas en los proyectos), ser\u00e1 posible avanzar m\u00e1s r\u00e1pido en el cumplimiento de los objetivos, en un momento econ\u00f3mico en que los recursos no est\u00e1n precisamente sobrando.<\/p>\n<article id=\"post-74\" class=\"post-74 post type-post status-publish format-standard hentry category-articulos\">\n<div class=\"post_content\">\n<div class=\"entry-header\">\n<p>(Revista T\u00e9cnicos Mineros\u00a0\u2013 Enero\u00a02016)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una de las \u00faltimas revistas de la International Bar Association (IBA), Edward Merrow, quien adem\u00e1s estuvo en nuestro pa\u00eds [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[133],"tags":[],"class_list":["post-82367","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82367"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82367\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82635,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82367\/revisions\/82635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82367"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/respaldo.wagemann-consulting.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}